Eliminación de ArsénicoEliminación de Uranio

Hace unos meses recibimos una propuesta para afrontar un nuevo reto: Volver a dotar de agua potable a una localidad que la había perdido desde hacía 7 años. El motivo, dos realmente:

  • Un pozo de agua obtenía agua ligeramente salobre
  • El otro pozo obtenía agua contaminada con Arsénico y Uranio

La población, de reducido tamaño, no tenía capacidad para un sistema complejo, con necesidad de acondicionar el agua ni mantenimiento.

En un primer momento el cliente nos planteó el reto de reducir la salinidad biológicamente. La respuesta de INGEOBRAS fue clara:

«Vamos a por ello».

Durante los meses de junio y julio de 2020 estuvimos investigando la reducción de salinidad utilizando los cloruros como micronutrientes y….¡¡El sistema funcionó!!! pero no lo suficientemente bien. Requería demasiado volumen. Lejos de lamentarnos, comenzamos a buscar nuevas soluciones ya que nunca nos damos por vencidos.

La mejor opción fue eliminar Arsénico y Uranio en un solo paso. Sin embargo, el proceso no fue tan fácil como parecía a simple vista. Tras varias semanas investigando diferentes materiales y combinaciones de los mismos obtuvimos la solución perfecta. Unas semanas después, los filtros estaban completamente equipados y listos para su instalación en Berrocalejo, en la provincia de Cáceres.

En el momento de la instalación, un incorrecto funcionamiento de las crepinas superiores durante los lavados produce incrementos excesivos de presión; esto produce fugas en los filtros, que tienen que ser devueltos a nuestro centro de Desarrollo e Investigación en Zaragoza para repararlos. Durante el viaje de retorno, los filtros sufren un accidente…y deben repararse. Tras un estudio hidráulico, el problema fue resuelto y devueltos de nuevo a Berrocalejo.

Tras dos meses de funcionamiento correcto y resultados analíticos excelentes surgió un nuevo problema:

Aparece un problema mecánico con la base de los filtros que provoca la rotura de la tubería de salida de uno de los filtros…. por este motivo, los filtros deben de ser devueltos de nuevo al Centro de Desarrollo de Ingeobras.

Como hemos dicho antes no nos íbamos a dar por vencidos. Tomamos la decisión de sustituir los filtros por otro modelo.

Esta decisión fue un claro acierto ya que actualmente están funcionando perfectamente y los vecinos de Berrocalejo tras 7 años tienen de nuevo agua potable en sus hogares.

Gracias a este proceso hemos aprendido varias lecciones importantes con este material y con la forma de trabajarlo y transportarlo.

A pesar de las dificultades logramos superar con éxito cada problema que se puso en el camino y lograr una historia de éxito de la que estamos tremendamente orgullosos.